GESTIÓN DE PEDIDOS: Modelos de picking

3. Modelos de picking

Según la organización de la preparación de pedidos se distinguen los siguientes modelos:

3.1 Picking por pedido

En este sistema el listado de preparación de pedidos tiene un solo pedido, de manera que constituye una orden de picking individualizada, por lo que el operario dispone de tantos pedidos como picking lists.

Este tipo de pedido suele tener un número elevado de referencias y puede ser realizado por uno o varios operarios. Si el pedido es realizado por varios operarios se puede hacer de forma secuencial o simultánea. 

3.2 Extracción agrupada

Se realiza cuando el listado contiene más de un pedido, agrupándose varios pedidos de clientes en una sola orden de picking. De esta manera se economiza la identificación y extracción inicial de los artículos, minimizándose los recorridos del operario. Este tipo se realiza cuando el número de referencias por pedido es pequeño.

3.3 Modelo mixto

Combina el modelo de cross-dockinq con el Picking agrupado. El modelo cross-docking se emplea en los proveedores para los que no se desea tener stock y se puedan tener acuerdos fiables con ellos. Habitualmente se recurre a este modelo cuando se trata de productos alimentarios secos ya que el producto tiene una fecha de caducidad elevada y no es necesario eliminar totalmente el stock.

El modelo mixto es consecuencia de utilizar el modelo de picking agrupado y posteriormente alterar las condiciones de algunos proveedores.

GESTIÓN DE PEDIDOS: Elementos organizativos del picking

2. Elementos organizativos del picking

2.1 Zonificación del almacén

Un factor que influye en gran medida en la complejidad del picking es el tamaño del stock en el almacén, ya que aumenta la distancia a recorrer para preparar los pedidos.

Para minimizar estos recorridos, los almacenes optan por una zonificación de las dos siguientes:

A. Mono zona: En el almacén únicamente existe una zona para el almacenamiento de las existencias y los pedidos se preparan también en esta misma zona.

B. Multi zona: El almacén dispone de varias zonas de preparación de pedidos. En los almacenes multi zona existen dos zonas de preparación de pedidos:

  1. La tienda: se ubica en una zona reducida y dispone de un stock permanente de todas las referencias. Este stock se repone a diario. En esta zona existe una superficie llamada mesa de picking en la que se colocan todos los productos que puede incluir un pedido o al menos los de mayor consumo. La tienda está justificada cuando los artículos que integran los pedidos son pocos y de reducido tamaño.
  2. El almacén de día: es una zona que cuenta con el stock necesario para realizar los pedidos diarios, realizando una extracción masiva de todas las referencias necesarias, que se llevan a una zona en la que se preparan uno a uno. Dado que el pedido se conoce de antemano, la extracción de artículos se ajusta a ese pedido, por lo que durante la preparación no faltan productos y al final del día no hay excedencias.

2.2 Tipos de picking según la altura

El picking in situ se basa en el principio de que el operario se mueve hacia la mercancía. Representa la forma más habitual de trabajar y se puede realizar a bajo nivel, a medio nivel y a alto nivel.

A. Picking a bajo nivel.
La mercancía se recoge a nivel del suelo o, como máximo, de la primera estantería. Esta altura es accesible manualmente para el operario siempre y cuando sea inferior a dos metros. El picking se realiza pedido a pedido o por agrupación de ítems organizados según una determinada secuencia de recogidas (listas de picking).

Este sistema implica la reposición periódica de la mercancía ubicada en las estanterías altas a la zona de picking, ocasionando un trabajo adicional.

Este tipo de picking es productivo cuando el stock tiene un alto grado de rotación, exista un gran volumen de productos en relación a la capacidad el almacén y un número elevado de líneas de pedido.

B. Picking a medio nivel
Este tipo de picking se realiza en estanterías a una altura máxima de 4m. y es preciso delimitar un área para este tipo de picking. Es efectivo cuando se dispone de muchas referencias, con bajo stock y poco movimiento.

C. Picking a alto nivel
Este tipo de picking se aplica igual que el de medio nivel, cuando se dispone de un elevado número de referencias, con un stock relativamente pequeño y con bajo movimiento. Se diferencian en la altura a la que se realiza. Este sistema se realiza por medido de máquinas recoge pedidos, que son carretillas elevadoras en las que el operario está situado en una cabina móvil que le permite acceder manualmente a cualquier altura del almacén.

2.3 Elementos de manipulación en picking


  • Transpaleta manual. Se utiliza para el transporte, la carga y descarga de mercancía de poco peso. No tiene capacidad de elevación.
  • Carro recoge pedidos. Se utiliza para realizar el picking hombre a producto: el operario se desplaza a la mercancía para preparar el pedido. 
  • Carretilla retráctil: La capacidad de carga alcanza las 2.5 Tn y puede elevar cargas a estanterías de hasta 12m. Las horquillas de pueden retraer para realizar trabajos de precisión.
  • Apilador: se utiliza en el Picking de alto nivel. Puede elevar pesos elevados a alturas de hasta 5m.
  • Carretilla contrapesada: puede operar con pesos elevados ya que dispone de un contrapeso en la parte posterior para evitar volcaduras. Tiene capacidad para elevar cargas hasta los 6m.

GESTIÓN DE PEDIDOS: La preparación de pedidos o picking

1. Preparación de pedidos o picking

La preparación de pedidos o picking es el proceso de selección y recogida de las mercancías de sus lugares de almacenamiento y su transporte posterior a zonas de consolidación, con el fin de realizar la entrega del pedido efectuado por el cliente.

La zona de consolidación es el lugar donde se produce el packing: preparación de pedidos embalados o empaquetamiento de los productos solicitados en cada pedido. El packing es posterior al picking.

En la gestión de almacenes, el picking o preparación de pedidos, constituye un proceso clave que además, aporta el valor añadido al producto. ¿Cuál es su valor añadido? Preparar el pedido exactamente como el cliente lo desea atendiendo al de número de mercancías, embalaje, empaquetado, etc.

Las actividades que conforman este proceso requieren un elevado número de empleados en las empresas en las que el sistema no está automatizado, sino que emplea procedimientos manuales, y un elevado capital en los almacenes con sistemas automatizados, por lo que la preparación de pedidos es la actividad más costosa en el almacén.

¿Qué actividades conforman el proceso de picking?
  • La recogida de todas las mercancías solicitadas por el cliente.
  • La consolidación y agrupación de todas ellas en uno o varios embalajes para su envío.


¿Cuáles son los objetivos del picking?
  • La mejora de la productividad a través de nuevos metodos organizativos, aplicaciones informáticas y nuevas tecnologías.
  • La minimización de errores en los pedidos para cumplir las expectativas de calidad demandadas por el cliente.


¿Cuáles son los principios del picking?
  • La operatividad, aumentando la productividad de los recursos humanos y optimizando las instalaciones. 
  • El diseño óptimo de las zonas, para evitar los desplazamientos innecesarios y minimizar los necesarios. 
  • La disponibilidad de datos e información en tiempo real de los productos almacenados. 
  • La búsqueda de la calidad y satisfacción del cliente a través de la consigna errores cero.


Sistema japonés Poka Yoke de consecución de errores cero.
Diseñado por el ingeniero japonés Shigeo Shingo, uno de los líderes en el Sistema de Producción de Toyota. Se le reconoce como el creador de los Poka Yoke: Shingo introdujo elementos mecánicos sencillos en los procesos de fabricación, para evitar que las piezas fueran ensambladas erróneamente. Sus métodos tuvieron éxito, pues en 1977 se consiguió un mes entero sin defectos en una cadena de montaje compuesta por 23 operarios. Shingo concluyó que la aplicación de Poka Yokes y la inspección en la cadena de montaje eran suficientes para lograr cero errores.

1.1 Operaciones de picking

Las operaciones más relevantes en la preparación de pedidos son:

Preparativos
En este primer paso se recogen y seleccionan los pedidos de los clientes para prepararlos posteriormente en función de rutas de reparto, zonas geográficas o urgencias de entrega. Incluye el lanzamiento del picking list, es decir, la organización y distribución de las órdenes de trabajo para el personal del almacén (pedidos individuales, agrupados).

Desplazamientos
Los desplazamientos del personal y/o del material entre la zona de operaciones y las diferentes ubicaciones del material son inevitables.

Extracción
La extracción de los productos de sus ubicaciones incluye el posicionamiento en altura, la extracción, el recuento, la devolución del sobrante y la ubicación sobre el elemento de transporte interno.

Revisión
Incluye las operaciones de control de pedidos y documentación, embalaje, precintado, etiquetado, traslado a la zona de expedición y clasificación por destino, elaboración de packing list y entrega de albaranes al transportista.

1.2 Variables que intervienen en el picking

El peso y las dimensiones del producto condicionan el transporte interno empleado para desplazar los productos desde su ubicación hasta la zona de consolidación.

El número de referencias por unidad de carga preparada, porque cuanto mayor sea el número de referencias o ítems a incluir, mayor será el número de paradas a realizar por el operario en el recorrido de preparación.

El número de cajas por unidad de carga preparada, pues cuantas más cajas se incluyan en la unidad de carga, mayor será el tiempo de preparación del pedido y se condicionará también el transporte interno.

Zonificación del almacén. El diseño de zonas del almacén incide en el tiempo de preparación de una unidad de carga, condicionará el transporte interno y el número de operarios.

La distancia recorrida. Dependiendo de la situación de la zona de preparación de pedidos en relación a la zona de consolidación de pre-carga, aumentará o disminuirá el tiempo de preparación de una unidad de carga.

1.3 Complejidad del picking

Desde hace unos años la preparación de pedidos se ha convertido en un proceso cada vez más complejo. Algunos de los factores y sus consecuencias:
  • La globalización de la competencia, el desarrollo económico y los cambios constantes en los hábitos de los consumidores obligan a las empresas a mantenerse competitivas desarrollando estrategias de diversificación de los productos que ofrecen, lo que genera un gran aumento de referencias o ítems en sus almacenes.
  • La reducción de los niveles de stock por parte de las empresas aumenta la frecuencia de preparación de pedidos, ya que las cantidades a suministrar son menores para evitar grandes stocks. Esto ha supuesto un aumento importante en los costes de preparación de pedidos.
  • Los clientes exigen la personalización de los pedidos, lo que ocasiona que los almacenes realicen un número mayor de manipulaciones y acondicionamiento de los productos extraídos para ceñirse a sus exigencias.
  • En los últimos años se ha producido una reducción en las unidades mínimas de entrega establecidas por las empresas. Dichas entregas han pasado de pallets a cajas e incluso unidades, lo que produce un aumento en los tiempos de preparación de los pedidos.


1.4 Coste del picking

El mayor coste que soporta un almacén está asociado a la actividad de preparación de pedidos, y oscila entre un 40% y un 60 % en función de la implementación o no de sistemas de automatización así como de su sofisticación.

Tradicionalmente el picking se ha realizado de forma manual, siendo el operario el que se desplazaba hasta el almacén para recoger el producto. Actualmente se tiende hacia la automatización total de este proceso mediante sistemas mecánicos que desplazan los productos desde su ubicación en el almacén hasta la zona donde trabaja el preparador de pedidos.

Los costes de picking incluyen:
  • Desplazamiento: aproximadamente 50%
  • Búsqueda: aproximadamente 20%
  • Selección: aproximadamente 15%
  • Preparación: aproximadamente 10%
  • Otros: aproximadamente 5%

La relevancia del proceso de picking radica, además de por su alto coste, por los errores que se producen y que afectan de sobremanera a la satisfacción del cliente. Estos errores hacen que la empresa incurra en costes añadidos:
  • Diferencias de inventarios;
  • Devoluciones de productos;
  • Reenvíos de productos;
  • Personal asignado a resolución de incidencias.

Algunos errores se originan porque la documentación que se maneja en el picking contiene información errónea. Otros errores se producen por fallos físicos como:

  • Sustitución: envío de un producto en lugar del producto solicitado. Constituye el 30% de los errores de picking. Se origina a menudo en que el operario utiliza carros multi-pedidos; aunque toma del almacén el artículo solicitado, lo introduce en otro pedido. Este mismo error provoca el error de inclusión.
  • Inclusión: enviar un producto no solicitado.
  • Conteo: Aproximadamente el 25% de los errores, consiste en el envío de una cantidad diferente a la solicitada. Es más frecuente si las cantidades a tomar de un producto son elevadas o cuando siempre se toma cierta cantidad: si esta cantidad se modifica en un pedido, el operario tenderá a tomar la cantidad acostumbrada. También es habitual una lectura errónea, cuando existen varias líneas de pedido en una misma de picking.
  • Omisión: no enviar el producto solicitado. Constituye el 45% de los errores de picking. Su origen suele ser la falta de tecnología, que impide la confirmación de que todas las líneas de pedido han sido despachadas.

Por tanto, muchos de estos errores tienen que ver con la utilización del soporte papel para la documentación de picking, razón por la cual la tecnología (radio-frecuencia, pick to light, etc.) está cada vez más extendida.

1.5 Productividad del picking

Existen diversos indicadores para medir la productividad del picking. Dentro de este proceso la actividad que consume más tiempo es la del desplazamiento, por lo que el indicador de productividad debe centrarse en este aspecto. Los operarios tienen que desplazarse de un lugar a otro para recoger la mercancía, por tanto, el número de líneas (referencias) indica los viajes que debe efectuar una persona para preparar el pedido.

La fórmula de este indicador que mide la productividad es: número de lineas/hora-hombre, el cual dirá el número de viajes que tiene que efectuar un operario entre las distintas ubicaciones donde se encuentran los productos en una hora.

Cada pedido consta de un numero de líneas correspondientes a una referencia (artículo) y a una cantidad. Por tanto, en un pedido, cada referencia se representa con una línea que indica la referencia del artículo, su descripción y su cantidad. De esta manera, si un pedido está formado por 10 líneas significa que contiene 10 referencias con sus correspondientes descripciones y cantidades.

La línea de pedido es el número de los distintos artículos o referencias que componen un pedido.

La medición de la - realización de pedidos por operario/hora- es difícil si no se ha realizado previamente el cálculo de un pedido estándar que sirva de comparación o los cálculos de pedidos con diferentes tipos de referencias y cantidades: no es igual realizar un pedido con 5 líneas y una unidad como cantidad por cada una de ellas, que realizar un pedido de una sola línea pero con 25 unidades; el tiempo empleado y el esfuerzo físico/de atención que supone es diferente.

GESTIÓN DE STOCKS: Indicadores de la gestión de stock

2. Indicadores de la gestión de stock

2.1 Indicadores de gestión

Los indicadores de gestión son uno de los factores determinantes para que el proceso de producción o logístico se lleve a cabo con eficiencia y eficacia.

En la actualidad, las empresas tienen grandes vacíos en la medición del desempeño de las actividades logísticas de abastecimiento y distribución a nivel interno (procesos) y externo (satisfacción del cliente final). Es primordial que se identifiquen los principales problemas y cuellos de botella que se presentan en la cadena logística, y que perjudican notablemente la competitividad de las empresas en los mercados y la pérdida paulatina de sus clientes.

Medir es comparar una magnitud con un patrón preestablecido. Todo se puede medir y por consiguiente todo se puede controlar.

Un indicador es una relación entre las variables cuantitativas o cualitativas, y que nos permiten analizar y estudiar la situación y las tendencias de cambio generadas por un fenómeno determinado, respecto a unos objetivos y metas previstas o ya indicadas.

El buen manejo de los indicadores permite saber en todo momento cómo se encuentran las distintas áreas de la empresa, así como las medidas y acciones que se deben llevar a cabo para encauzar y solucionar los problemas derivados de la gestión. El indicador facilita el control y el autocontrol y por tanto, la toma de decisiones, en la medida en que sea posible relacionarlos con cantidad, calidad, costos, oportunidad y productividad.

2.2 Las diferencias de inventarios: el grado de tolerancia

Las diferencias de inventarios surgen cuando en Contabilidad, no coinciden cantidad y valor de existencias con el valor y/o la cantidad que realmente existe en el almacén, en cuyo caso la información contable ha de ajustarse a la realidad. Para ello es necesario determinar las causas que han provocado estas discrepancias y calcular su coste.

a. Determinación de las causas
Las causas por que aparecen las diferencias de inventario pueden ser:
  • Físicas: como la desaparición del material por sustracción, evaporación, etcétera; aumento o disminución de peso; rotura; almacenamiento inadecuado; la caducidad, etc. 
  • Económicas: como ocurre cuando hay cambios de ingeniería o diseño de productos, que provocan una pérdida de aptitud productiva en los materiales almacenados. 
  • Técnicas: Como la utilización de equipos inadecuados, la sobreutilización de las instalaciones, el congestionamiento, pruebas y ajustes de los equipos. 
  • Errores: cuantitativos o de estimación. Cuando las diferencias son negativas se produce una pérdida en las condiciones técnicas de dichos materiales.

La merma es la disminución de un bien, en su comercialización o en su proceso productivo, debido a la pérdida física que afecta a su constitución y naturaleza corpórea. Ejemplo de merma: en la industria de conservas de pescado, la disminución del mismo en el desmembramiento, cercenado y desmenuzado de vísceras, cabezas y aletas.

¿Puede haber diferencias de inventario positivas?
Sí, las diferencias de inventario positivas ocurren cuando la cuantificación de los materiales en existencias es superior a la reflejada en la información contable. Aunque es infrecuente, existen materiales que por las condiciones de su almacenamiento, ganan peso o potencian sus cualidades, provocando un menor consumo en el proceso productivo.

Ejemplo: La semilla “húmeda” rodeada por aire “seco” pierde humedad y por lo tanto peso, mientras que la semilla “seca” rodeada por aire “húmedo” gana en humedad y en peso.

b. Determinación del coste
Para determinar el coste de las diferencias negativas en el inventario de materiales es necesario distinguir entre aquellas que se deben a un deterioro normal y aquellas cuya pérdida de cantidad o calidad es extraordinaria.

El deterioro normal de un material es aquel que resulta de un proceso de almacenamiento eficiente. El deterioro normal puede estimarse a priori, siendo un coste más del proceso productivo.

Cuando el deterioro se considera excesivo, generalmente es el resultado de una gestión de almacenes ineficaz. En cambio, el deterioro extraordinario, así como la apropiación ilícita del material, son pérdidas del período y por tanto no inciden en la valoración de la producción.

Las diferencias de inventario positivas suponen un ahorro de costes por consumo de materiales y el inventario permanece valorado por su valor de entrada. Cuando requieren un proceso adicional de reciclaje, el ahorro de costes por consumo de materiales se verá minorado en dicho coste de reciclaje, y los materiales almacenados y ya reciclados se valorarán por su coste de entrada.

2.3 Las efectividad de la gestión del almacén

a. Índice de rotación
El índice de rotación mide la frecuencia de salida de las existencias almacenadas. Una rotación baja puede indicar que los inventarios de la empresa son demasiado grandes, representando un uso ineficiente de los activos. Una rotación alta demuestra que los productos se venden rápidamente y el costo de almacenamiento es bajo.

b. Índice de cobertura
El índice de cobertura indica para cuánto tiempo se dispone de existencias con arreglo al consumo medio registrado. Ejemplo: Si el consumo anual de paraguas en una tienda es de 3.000 unidades y el promedio de existencias almacenadas es de 300, su índice de cobertura será de 0.2 años (2,4 meses).

Los índices de rotación y de cobertura permiten establecer los niveles de stock máximos y mínimos, para lograr que se mantenga el mínimo capital en stock y evitar la ruptura.

c. Índice de exactitud del inventario.
El índice de exactitud del inventario se determina tomando la diferencia en costos del inventario teórico contra el físico inventariado, para determinar el nivel de confiabilidad de un determinado centro de distribución.

d. Índice de rotura de stock.
El coste más importante en este caso sería que cliente se pasase a la competencia, con la consiguiente pérdida de ventas futuras y de imagen de la empresa.

e. Índice de regularización
El índice de regularización es el que nos muestra las diferencias de inventario por una asignación errónea de las cantidades a las que se ha dado salida.

2.4 El índice de retorno de la inversión (ROI)

ROI (Return of investment) es un indicador financiero utilizado para evaluar la eficacia de una inversión o para comparar la eficacia de una serie de inversiones diferentes.

El ROI puede ser utilizado:

  • a) Para evaluar una empresa operativa: si el ROI es menor o igual que cero, significa que los inversionistas está perdiendo dinero; mientras mayor sea el ROI, más eficiente es la empresa.
  • b) Para evaluar un proyecto de inversión/negocio: si el ROI es menor o igual a cero, significa que el proyecto o el negocio no es rentable. Cuanto mayor sea el ROI, mayor capital de la inversión se va a recuperar.
  • c) Para comparar proyectos de inversión/negocios: el proyecto o negocio con un mayor ROI será el más rentable y en consecuencia, el más atractivo para el inversor. 

A pesar de que el ROI, debido sobre todo a su simplicidad, es uno de los principales indicadores utilizados en la evaluación de un proyecto o un negocio, hay que tener en cuenta que no considera el tiempo, así que es mejor complementar este indicador con otros, como VAN y TIR.

2.5 Recuento de stocks

El recuento de stocks es una actividad primordial dentro del control de inventarios y consiste en asignar los medios para disponer periódicamente de datos fiables de existencias. Si el gerente de inventarios dispone de información fiable y actualizada de las entradas y salidas de mercancía, es sencillo disponer en tiempo real de las existencias:

Existencias(t) = existencias(t -1) + (entradas - salidas)
t =fecha de hoy
t-1 =fecha de último recuento

Efectivamente, conocer los movimientos en tiempo real de las mercancías es factible, ya que en general se soportan en operaciones contables que generan albaranes o facturas de entradas y salidas fácilmente procesables.

¿Es necesario contar físicamente las mercancías almacenadas?
A veces existen errores de contabilización, pérdidas de mercancías y desperfectos en las mismas que dificultan el control de las existencias a través simplemente del control de entradas y salidas; esto puede obligar a efectuar recuentos físicos de las mercancías.

El recuento físico de stock que se utiliza habitualmente en la empresa, es el recuento cíclico, que consiste en contar los distintos productos existentes en almacenes de forma periódica (cada día, semana, mes, etc.). La asignación del periodo de recuento a cada producto depende de la importancia que tenga el mismo en el peso del inventario general.

Estas operaciones de recuento cíclico de stock pueden requerir muchas horas y personal; para evitar destinar demasiados recursos humanos, el recuento cíclico del stock se materializa en una lista de recuento.

GESTIÓN DE STOCKS: Stocks

1. Stocks

1.1 La función de aprovisionamiento

El aprovisionamiento consiste en comprar y almacenar los materiales necesarios para la actividad de la empresa, tanto para la producción como para la venta de bienes y servicios.

El objetivo general es: 

  • Suministrar al departamento de producción los materiales necesarios para la fabricación: materias primas, productos semielaborados, piezas de recambio o embalajes. 
  • Suministrar al departamento de ventas, los productos para comercializar. 
  • Organizar las existencias que se generan en este proceso.


¿Quién se encarga del aprovisionamiento?
Dada la importancia que representa para la competitividad de la empresa el aprovisionamiento y la gestión eficaz de las existencias, la mayoría de las organizaciones integran en su estructura un departamento de compras que suele gestionar también el almacén. La función de aprovisionamiento se compone de tres aspectos fundamentales: compras, almacenamiento y gestión de inventarios.

A. Compras
El departamento encargado de realizar las compras de productos que necesita el departamento de producción (si es una fábrica) o el departamento comercial (si es una distribuidora) tiene que prestar atención, como mínimo a:
  • El precio
  • La calidad
  • El plazo de entrega
  • Las condiciones de pago
  • El servicio posventa.


Esto implica hacer una óptima selección de los proveedores para rentabilizar al máximo estas variables, que determinan la realización de las compras.

B. Almacenes
La función de aprovisionamiento implica disponer de almacenes para guardar los productos comprados (materias primas, piezas, semielaborados…) hasta que el departamento de producción los necesite. Una vez que se ha fabricado el producto, éste también necesita almacenarse a la espera de su venta por el departamento comercial, como por ejemplo en una industria conservera.

Por tanto, es imprescindible un espacio físico donde ordenar y guardar adecuadamente los productos comprados o fabricados, es decir, un sistema que permita clasificar y gestionar las existencias almacenadas. 

C. Gestión de inventarios
Además, es fundamental establecer un sistema de gestión de inventarios, cuyo objetivo es determinar la cantidad de existencias que es necesario mantener en el almacén y el ritmo adecuado de pedidos para cubrir las necesidades de producción y comercialización de la empresa.

La compra, la entrada, el almacenamiento y la salida del mismo suponen una serie de actividades cronológicas conocidas como:

El ciclo de aprovisionamiento: periodo que existe entre la realización de la compra y el momento en que son entregados los productos vendidos a los clientes. ¿El aprovisionamiento es igual en todas las empresas? No, el ciclo del aprovisionamiento difiere si se trata de una empresa de producción o una empresa de comercialización.

El ciclo de una empresa productora es el siguiente: La empresa productora comienza comprando el material necesario para la producción o fabricación del producto; estos materiales, permanecen en el almacén mientras no se utilizan (existencias). Una vez que se han fabricado los productos destinados a la venta, estos también se almacenan a la espera de su venta (existencias).

Es decir, en el almacén se generan movimientos por cuatro motivos: entrada de las compras, salida para la producción, entrada del producto fabricado y salida del producto para la venta.  Ejemplo: La industria de automóviles mantiene existencias de materias primas y de componentes para la producción de sus vehículos, y después de su fabricación mantiene existencias de coches fabricados a la espera de su comercialización. 

En una empresa comercial, sin embargo, el ciclo de aprovisionamiento implica menos movimientos, porque la actividad de la empresa es vender y distribuir un producto: una actividad de compraventa sin ninguna transformación. El ciclo por tanto, se reduce a dos movimientos: entradas por compras y salidas por ventas. Ejemplo: Un supermercado, que únicamente mantiene existencias de productos para venderlos, sin que medie ninguna transformación.

También comparten este ciclo aquellas empresas de servicios que no comercializan productos, ya que deben tener en sus almacenes existencias suficientes para realizar el servicio que ofrecen. Ejemplo: Una lavandería, que tiene un almacén con los productos de limpieza y otros suministros necesarios para prestar el servicio.

Por tanto, existencias son todos aquellos materiales que una empresa tiene depositados en sus almacenes y que cumplen una serie de funciones específicas dentro de la función del aprovisionamiento. Las existencias también se denominan stocks.

1.2 Definicion de stocks y gestión de stocks

Según Ronald H. Ballou “la logística es todo movimiento y almacenamiento que facilite el flujo de productos desde el punto de compra de los materiales hasta el punto de consumo, así como los flujos de información que ponen el movimiento en marcha, con el fin de dar los niveles adecuados de servicio al consumidor a un coste razonable.”

¿Para qué sirve el stock?
Los stocks son un instrumento para satisfacer las necesidades de los clientes, asegurando que los productos les lleguen en el momento que los necesita y en la forma y cantidad adecuada.

Para atender a la demanda de nuestros clientes debemos hacer una gestión integral del nivel de stock; para esto debemos conocer los plazos de entrega y los niveles de stock de nuestros clientes.

¿Por qué es necesario gestionar el stock?
Mediante la gestión de stocks optimizamos el conjunto de materiales almacenados por la empresa, intentando realizar la coordinación entre las necesidades físicas del proceso productivo y las necesidades financieras de la empresa. El objetivo fundamental es asegurar la disposición de los materiales, en las mejores condiciones económicas para satisfacer las necesidades del proceso productivo.

Se debe encontrar un equilibrio en el nivel de stock de manera que se cumplan tres objetivos que pueden ser contradictorios:
  • Nivel de servicio
  • Inversiones mínimas de stock
  • Eficiencia en la fabricación.


¿Es fácil gestionar el stock?
El problema fundamental de la gestión de stocks se centra en determinar cuál debe ser la cantidad que se debe mantener en almacén para evitar la ruptura del proceso productivo. Esta cantidad mínima se basa en factores como:
  • Volumen de pedido
  • Tiempo de aprovisionamiento


Debemos tener en cuenta que cuanto mayor sea la cantidad de elementos en el almacén, menor será el riesgo de ruptura del proceso de producción, pero, al mismo tiempo, mayor serán los costes por este concepto.

Una de las claves es el control que se debe tener en todo momento de los stocks de una compañía, tanto de su ubicación como de su estado.

En sectores como la fabricación y distribución de alimentación, es fundamental disponer de un sistema de seguimiento y control de stocks, ya que así disponemos de la información necesaria para controlar la caducidad y obsolescencia de sus existencias.

¿Cuál es la tendencia en gestión de stocks?
Debido a la incertidumbre de los mercados financieros y a la crisis económica actual, las empresas se han dado cuenta de que las inversiones en stock incrementan los costos sin aumentar el valor del producto. Actualmente se tiende hacia la reducción general del nivel de los stocks, e incluso hacia su posible eliminación, provocando una auténtica revolución en las prácticas empresariales.

a. Función de los stocks
Su función es la de servir de instrumento de regulación de toda la cadena logística, con el fin de conseguir un flujo de materiales continuo. Mediante esta función se consigue:
  • Absorber las diferencias entre las previsiones de demanda y las movimientos reales que se producen.
  • Evitar rupturas del flujo de materiales por circunstancias diversas, como por ejemplo los desajustes en los sistemas de transporte de reposición, de transportes a clientes, demandas imprevistas e incumplimiento por parte de proveedores.
  • Crear un stock cerca del consumidor para compensar los tiempos de transporte necesarios para acercar el producto al cliente.


La acumulación de stocks, a niveles más o menos elevados, es necesaria para un buen funcionamiento de los sistemas productivos, lo que implica considerar las diversas clases de funciones que desempeñan en la empresa, las que a continuación se detalla.

b. Clasificación de los stocks
Existen varias formas de clasificar los stocks:

SEGÚN SU FUNCIÓN
  • Stock de ciclo: Medicamentos de uso común, como la aspirina. Para hacer frente a una demanda homogénea o constante. Se crea un stock que se va agotando a lo largo del tiempo.
  • Stock de seguridad: Alimentos sometidos a fluctuación en su producción Proporciona protección ante las irregularidades o incertidumbres en la oferta o demanda de un artículo.
  • Stock por anticipación: Lanzamiento de una nueva consola de videojuegos Son las existencias almacenadas con anterioridad a una época de grandes ventas, a un programa de promoción o a un periodo de inactividad en la fábrica.
  • Stock estacional: El turrón en Navidades Para hacer frente a un aumento esperado de las ventas en una determinada temporada.
  • Stock de tránsito: Stock de coches fabricados a la espera de su distribución. Piezas de coches que llegan por ferrocarril, avión o barco a la fábrica de coches. Está circulando entre las diferentes fases de producción y de distribución. Este stock se origina cuando la empresa está separada de los proveedores y de los clientes, por lo que se necesita tiempo para llevar los materiales de un lugar a otro.

SEGÚN SU UTILIZACIÓN EN EL PROCESO DE FABRICACIÓN
  • Materias primas: La madera en bruto Mediante la transformación o la elaboración se destinan a formar parte de los productos fabricados.
  • Semi-elaborados: Plancha de madera No se destinan a la venta hasta que no sean objeto de otra elaboración o transformación posterior.
  • Productos acabados: Una mesa de madera Son los fabricados por la empresa y destinados al consumo final o a su uso por otras empresas.
  • Existencias comerciales: Mueble de anticuario Materiales comprados por la empresa y destinados a su comercialización, sin transformación.
  • Otros aprovisionamientos: Combustible, embalaje Son los elementos incorporables, por ejemplo, combustible, recambios, embalajes, envases y material de oficina.
  • Subproductos: Virutas para fabricar conglomerado Residuos de la producción y materiales recuperables


SEGÚN EL CRITERIO OPERATIVO
  • Stock óptimo: Compatibiliza una buena atención a la demanda y una rentabilidad maximizada teniendo en cuenta los costes de almacenaje.
  • Stock cero:  Empresas fabricantes de automóviles Se identifica con el sistema de producción Just in Time (JIT) o «justo a tiempo», que consiste en trabajar bajo demanda, es decir, sólo se producirá cuando sea necesario para atender una demanda concreta
  • Stock físico: Es la cantidad de artículo disponible en un momento determinado en el almacén. Nunca puede ser negativo.
  • Stock neto: Es el stock físico menos la demanda no satisfecha. Esta cantidad sí puede ser negativa.
  • Stock disponible: Es el stock físico, más los pedidos en curso del artículo a los proveedores, menos la demanda insatisfecha.

c. Costes de la gestión de stocks
La gestión de stocks implica el análisis y seguimiento de aquellos costes inherentes a la propia gestión de stocks, más los relacionados con la toma de decisiones y la gestión administrativa de los materiales.

¿Las empresas suelen calcular los costes de sus stocks?
Actualmente, se debe resaltar que muchas empresas no dan la suficiente importancia a la gestión de stocks y desde el punto de vista contable, en la cuenta de resultados no se imputan correctamente, llegando incluso a maximizar o minimizar su importe.

Los costes de gestión de las existencias se pueden clasificar los siguientes grupos:

Adquisición: Son los derivados de la compra del stock a un precio determinado. El cálculo de estos costes se realiza multiplicando el precio del producto por la cantidad de artículos adquiridos.

Pedidos: Son los costes generados por la realización de pedidos. Cada vez que realizamos un pedido a nuestro proveedor supone un coste adicional al de la mercancía.

El departamento de compras tiene unos gastos administrativos por lanzar la orden de compra y hacerse cargo de su expedición. Además, existen otros gastos como el transporte del pedido, los seguros o los impuestos.

El coste de emisión de pedidos es más elevado cuanto mayor sea el número de pedidos que emitamos.

Almacenaje: Es el coste de mantener unas mercancías en el almacén y se suele medir por unidades físicas de artículos. Este coste de almacenaje engloba otra serie de gastos como alquileres o amortización de los locales, personal, mantenimiento, maquinaria, deterioro de la mercancía, etc.

A esto tenemos que añadir el coste de almacenar el stock de seguridad, que es el que se dispone para cubrir los incrementos no regulares de la demanda y los retrasos en el suministro de los proveedores. El cálculo se realiza multiplicando el coste unitario por el coste de seguridad.

Espacio: Lo conforman los gastos derivados de la utilización de un recinto donde se almacenan los productos. Debemos tener en cuenta los siguientes conceptos:
  • Alquiler: Este importe dependerá de una manera muy importante en función de la situación geográfica, de los servicios, de las comunicaciones, etc. Este coste es una cantidad fija por unidad de tiempo, habitualmente mensual, y por unidad de superficie (m2)
  • Amortización: Si el almacén se tiene en propiedad, contablemente se destina una cantidad anual a recuperar los fondos que se hayan invertido en la adquisición. Es decir, el coste que se tiene en cuenta no es el valor total de la construcción del local, sino su amortización, es decir, que cada año consideramos únicamente una parte del coste total.)
  • Financiación: Este coste refleja el rendimiento que se obtendría con las inversiones realizadas en cualquier aspecto referente al espacio, si se realizasen en cualquier otro lugar que nos diese una rentabilidad con garantía o en la parte productiva de la empresa.


Tenencia de stocks: Las empresas dan mucha importancia a la reducción de sus stocks. Esto es debido a que el capital invertido e inmovilizado en mercancías genera unos costes elevados. Es lo que se llama el coste de oportunidad, es decir, el valor que se pudiera haber obtenido con una dedicación diferente de los recursos.

Administración logística: Los costes de administración son los resultantes de la realización de tareas tales como emisión de pedidos, facturas, inventarios, etc. La gestión de existencias ocasiona unos gastos derivados de la gestión administrativa de los stocks.

En un almacén, las funciones más importantes relacionadas con la administración de stocks son: 
  • Relacionadas con la entrada de mercancía: Incluye la identificación de las mercancías que se reciben, la elaboración de etiquetas para ubicar el producto, introducción de datos de la mercancía en el sistema informático, control de la cantidad y la calidad de la mercancía, etc.
  • Relacionadas con las salidas de mercancía: Localización, selección de las cantidades de mercancía y su traslado de los materiales almacenados hacia el área de preparación de pedidos, donde se clasificarán, empaquetarán y etiquetarán. Asimismo se elaborarán albaranes y facturas de la salida de mercancía. 


Ruptura de stock: La rotura de stock es el coste derivado de la no existencia de un producto solicitado, que puede incluir la pérdida total o parcial de la venta y la posible pérdida de un cliente por falta de suministro. Puede incluir gastos generados por tratar de reponer un producto de forma urgente, con compras y producciones improvisadas.

Podemos distinguir dos casos de demanda insatisfecha:
  • Diferida: se produce cuando los pedidos de los clientes llegan en un momento en el que no se dispone de existencias. Estos pedidos serán efectuados en cuanto se disponga de existencias en el almacén. El coste asociado a esta demanda es la que se denomina coste de carencia y es muy difícil de determinarla con exactitud ya que hay conceptos difícilmente medibles. El coste asociado al mal servicio a los clientes, el coste de pérdida de imagen de la empresa, y el correspondiente al trabajo administrativo extra debido a una orden retrasada, no son fácilmente cuantificables.
  • Pérdida: ocurre cuando los pedidos de los clientes llegan en un momento en el que no se disponen de existencias y se pierden definitivamente. El coste asociado a esta demanda se denomina coste de rotura, que es el coste de no poder suministrar la demanda y por lo tanto se pierde.

GESTIÓN DE ALMACÉN: Equipos para la manipulación y almacenamiento

4. Equipos para la manipulación y almacenamiento

Para almacenar las mercancías se necesitan una serie de equipos que permitan minimizar los tiempos de manipulación y almacenamiento, evitar esfuerzos excesivos de los trabajadores y reducir los costes, pero que al mismo tiempo contribuyan a realizar las actividades de la forma más eficiente. En una primera clasificación, podemos distinguir entre equipos de almacenamiento estático y equipos de almacenamiento dinámico.

4.1 Equipos de almacenamiento estático

Entre estos podemos destacar los silos para el almacenamiento de mercancías a granel. Tienen una abertura de entrada, que se encuentra en la parte superior y una de salida, en la parte inferior.

Se distinguen varios tipos de silos:
  • Según las unidades de almacenamiento. Pueden ser simples, constituidos una sola unidad y múltiples, formados por varias unidades.
  • Según la forma. Pueden ser cilíndricos o poligonales.
  • Según el material con el que están construidos. En este caso distinguiremos los metálicos, de obra y de otros materiales como el poliéster.

4.2 Equipos de almacenamiento dinámico


Se dividen en equipos con movimiento y sin traslados, y equipos con movimiento y capacidad para trasladarse.

A. Equipos con movimiento y sin traslados.
Son equipos que se fijan al suelo del edificio y presentan la ventaja de permitir un transporte continuo de mercancías de flujo constante. A este grupo de equipos pertenecen todos los tipos de cinta transportadora, siendo las siguientes las más utilizadas:
  • Cinta transportadora de banda: Está constituida por una plataforma deslizante o banda sin fin, de goma u otro material. Su utilización es habitual en los casos de transporte de productos a granel.
  • Cintas transportadoras de rodillos: Está formada por una pista de rodillos que a su vez están montados sobre rodamientos.
  • Cintas transportadoras mixtas: Están constituidas por las cintas de bandas y las de rodillos.
  • Grúas aéreas: Son equipos de transporte que están fijados al techo y generalmente en la parte más elevada del almacén, lo que permite el transporte de la mercancía desde una parte a otra del local.

B. Equipos con movimiento y capacidad para trasladarse
Son equipos con movimiento propio, es decir, se trasladan de un lugar a otro del almacén al mismo tiempo que transportan la mercancía. No requieren instalación, pero algunos necesitan que el suelo reúna unas condiciones especiales.

Los más utilizados son:

Las transpaletas
Son medios mecánicos capaces de transportar y elevar una paleta. Para que sean eficaces, las distancias a recorrer no deben ser superiores a 40 m. Se encuentran generalmente en los muelles de carga y descarga. Hay diferentes modelos:

1. La transpaleta manual: Es un medio que requiere de la fuerza de una persona para su movimiento y elevación. Se caracteriza por su facilidad de manejo y mantenimiento mínimo. El almacén debe disponer de suelos lisos para su funcionamiento eficaz.
2. Transpaleta motorizada. Son las que generalmente precisan de un sistema eléctrico para poder moverse y elevar la mercancía. No es recomendable superar los 50 m. de recorrido con la carga sobre ella.

Los apiladores
Estos elementos de transporte son muy parecidos a la transpaleta, pero llevan incorporado un mástil por donde discurren las horquillas que sujetan las paletas y permite elevarlas hasta cierta altura. Entre ellos podemos distinguir:

1. Apilador de tracción y elevación manual. Su uso más frecuente es en la elevación lenta y limitada de cargas en el interior del almacén. Las cargas que podemos manejar oscilan entre 200 y 760 Kg de peso y sus medidas pueden llegar hasta 1.80 m de altura por 0.76 m de ancho. 
2. Apilador autopropulsado. Realiza la elevación de la carga y se traslada por el almacén de forma motorizada, aunque necesita un conductor a pie para su manejo. Tiene una capacidad de carga hasta de 1500 Kg, y puede trasladarla a una velocidad de 4.8 Km/h. 
3. Apilador mixto. Este tipo de apilador tiene tracción manual y elevación eléctrica, por lo que puede realizar las funciones de los dos anteriores.

Las carretillas
Entre los distintos modelos podemos destacar los siguientes:

1. Carretilla retráctil: Es un elemento de transporte mecánico que permite variar el centro de gravedad de la carga, lo que posibilita la reducción de los pasillos en los que maniobra. 
2. Carretilla contrabalanceada: Es un vehículo autopropulsado, cuya tracción puede ser por motor térmico o de combustión, o bien eléctrico.
3. Carretilla trilateral: Es un modelo de carretilla cuyas horquillas pueden recoger una paleta y girarla a derecha o izquierda.
4. Carretilla recoge pedidos: Está compuesta por una cabina donde se sitúa el conductor, delante de la cual se encuentran las horquillas fijas.

Los transelevadores.
Son equipos de almacenamiento mecánico, que pueden transportar y elevar cargas por pasillos estrechos a una gran velocidad. Se emplean para extraer y colocar paletas completas de forma automatizada.

GESTIÓN DE ALMACÉN: Configuración del almacén

2. Configuración del almacén

2.1 Ubicación de los almacenes


Las primeras actividades en el diseño de un almacén se orientan a seleccionar el lugar donde éste se va a ubicar. La situación de un almacén dentro de una red logística constituye una de las decisiones clave, porque va a condicionar de forma trascendental la relación coste/servicio del sistema logístico global. 

Si el sistema logístico puede ser considerado como una red a través de la cual circulan mercancías e informaciones, los almacenes son los nodos de la red, donde los productos se detienen temporalmente. El problema que se plantea es la determinación de la cantidad de nodos, su tamaño y su posición en esa red logística. 

La localización de un almacén pasa por dos etapas:

1. Localización de la zona general. La decisión deberá considerar los costes implicados y los niveles de servicio al cliente. Ejemplo: Un almacén cercano al cliente, tendrá costes de distribución menores y aumentará el nivel de servicio al cliente y por tanto, su satisfacción.

2. Selección de un punto concreto dentro de la zona general elegida anteriormente. Esta decisión se basará en los estudios de las características particulares y diferenciales de los posibles puntos dentro de esa zona. Ejemplo: Un polígono industrial cercano a la ciudad y bien comunicado, respecto a un polígono lejano, mal comunicado e inseguro.

¿Cómo puedo seleccionar la zona? 
Efectivamente, esta primera etapa puede llegar a ser un problema de compleja solución, si se considera la gran cantidad de combinaciones posibles; antes se resolvía forma intuitiva y experimental pero ahora existen técnicas que simulan los resultados de las diferentes hipótesis. 

Para ubicar en almacén en la red logística se utilizan frecuentemente dos modelos:

2.1.1. Método gráfico de Weber
Este método soluciona la ubicación de almacenes en una red de distribución, de forma que la suma de los costes de transporte se minimice. El factor considerado más importante para la ubicación de un nodo en la red es el coste de transporte. 

Este método considera: 
  • La demanda de los productos; 
  • La situación de puntos origen/destino; 
  • El precio del transporte. 

2.1.2. Método del centro de gravedad.
El método de Weber considera los costes de transporte pero no el volumen de la demanda. El método del centro de gravedad se basa en la consideración de que la mejor situación de un almacén es el centro de gravedad de la demanda por los costes del transporte.

2.2 Tamaño del almacén

La relación coste-servicio del sistema logístico global viene determinado fundamentalmente por una decisión estratégica: la localización de los recursos e instalaciones dentro de la red logística. Esta decisión implica determinar el número, la localización y el tamaño del almacén por el que debe circular el flujo de mercancías. 

La dimensión del almacén debe corresponder principalmente a los productos a almacenar y a la demanda; pero además es necesario tener en cuenta otros factores:

  • Niveles de servicio al cliente;
  • Sistemas de manipulación y almacenaje necesarios;
  • Tiempos de producción;
  • Economías de escala;
  • Requisitos de pasillos;
  • Oficinas necesarias. 

La capacidad de un almacén se expresa en m2 o en m3. La mejor opción es la que hace referencia al volumen (m3), ya que la altura del almacén es fundamental para aprovechar al máximo su capacidad de almacenaje.

¿Qué pasa si hay un error al calcular el tamaño del almacén?
Un error en el cálculo de la dimensión del almacén supone principalmente, un incremento sustancial de los costes de operación, por la falta de espacio, o una inversión mayor que la necesaria.

2.3 Diseño del almacén

Cada almacén es diferente, así que no existe un diseño único. En función de las necesidades de la organización, se opta por el que consiga optimizar mejor el flujo de materiales de una manera eficiente y efectiva.

Un factor a considerar en el diseño del almacén es el recorrido que hay que seguir para recoger los artículos en los lugares en los que están almacenados. Este factor es el que más condiciona los costes de manipulación. La clasificación ABC es una herramienta muy eficaz para resolver los problemas de ubicación de la mercancía, reduciendo los recorridos de las mercancías.

Algunos aspectos esenciales para el diseño del almacén son:

  • Que el almacén tenga una sola planta.
  • Eliminar barreras arquitectónicas.
  • Buena ventilación.
  • Adecuada seguridad, higiene e instalación contra incendios
  • Suelos resistentes para soportar el movimiento de las máquinas.
  • Evitar las rampas.

2.3.1. El lay-out
Término anglosajón que significa “disposición” o “plan” y tiene un uso extendido en el ámbito de la tecnología, en referencia alesquema de distribución de los elementos dentro un diseño. 

El objetivo del lay–out aplicado al diseño de almacenes es asegurar el modo más eficiente para manipular los productos dentro de las instalaciones. Para definir el lay-out de un almacén se debe tener en cuenta la estrategia de entradas y salidas de la mercancía y el tipo de almacenamiento más adecuado.

¿Por qué es tan importante el lay-out?
Es la parte técnica más delicada del diseño de un almacén ya que condiciona de forma permanente su funcionamiento. Un depósito alimentado continuamente de existencias tendrá unos objetivos de lay-out tecnológicos diferentes a otro depósito que almacena materias primas para una empresa que trabaje bajo pedido.

Al realizar el lay-out de un almacén se debe tener en cuenta:

  • La estrategia de entradas y salidas del depósito
  • El tipo de almacenamiento más efectivo.
  • El método de transporte interno del almacén.
  • La rotación de los productos.
  • El nivel de inventario a mantener.
  • El embalaje
  • Las pautas de la preparación de pedidos.

2.4 Zonas del almacén

La facilidad con que se realicen las operaciones en un almacén incide directamente en el coste de esas operaciones. Ello depende, en gran medida, de la adecuación de las zonas o espacios destinados a esas operaciones. Sin embargo, las zonas varían en función del tipo y de la estructura de la empresa.

En un almacén se distinguen las siguientes zonas:

A. Muelles y zonas de maniobras.
Son aquellos espacios destinados a las maniobras que deben realizar los vehículos para entrar, salir y posicionarse adecuadamente para proceder a su descarga.

B. Zona de recepción y control.
Una vez descargadas las mercancías del vehículo que las ha transportado, es preciso proceder a la comprobación de su estado, de las cantidades recibidas y a la clasificación de los productos antes de situarlos en sus lugares de almacenamiento.

C. Zona de envasado o reenvasado.
En esta zona se envasa o repaletiza -en unidades de distinto tamaño- las cargas recibidas debido al sistema de almacenaje del almacén, a razones de salubridad o para etiquetar los productos recibidos.

D. Zona de almacenamiento.
Es la zona dedicada al almacenamiento propiamente dicho. En esta zona se ubican los productos durante un determinado período de tiempo hasta el momento de su expedición.

E. Zona de picking y preparación.
El picking es la recogida de los materiales para la preparación de pedidos. En esta zona se agrupan, envasan e identifican los materiales listos para su envío al destino.

F. Zona de salida y verificación.
Antes de proceder a la carga del vehículo, es preciso consolidar la totalidad de las mercancías a enviar. En este recinto se comprueba que la mercancía solicitada en el pedido se corresponda con las referencias que han sido preparadas para entregar al cliente, así como la cantidad que se va a entregar. Esta zona está próxima a los muelles de salida.

G. Zonas de oficinas y servicios.
Para la organización y control de las operaciones administrativas y para el servicio del personal del almacén.

H. Zonas Especiales.
En estas zonas se ubican pallets vacíos, carga de baterías de carretillas, materiales en mal estado, etc.

2.5 Los flujos de materiales

El flujo de material es el recorrido que efectúa un material desde el momento en que es recepcionado en el almacén hasta que es expedido fuera del mismo. Los flujos inciden directamente en el diseño del almacén; así, a un flujo en forma de U, le corresponderá un diseño en forma de U.

2.5.1. Flujos en forma de U
Sus principales ventajas son:






  • La unificación de muelles permite una mayor flexibilidad en la carga y descarga de vehículos, no sólo en cuanto a la utilización de las facilidades que tengan los referidos muelles, sino que a su vez permite utilizar el equipo y el personal de una forma más polivalente. 
  • Facilita el acondicionamiento ambiental de la nave, por constituir un elemento más estanco, sin corrientes de aire. 
  • Da una mayor facilidad en la ampliación y/o adaptación de las instalaciones interiores.


  • 2.5.2. Flujos en línea recta
    Éste sistema se utiliza cuando la nave está dotada de dos muelles, uno de los cuales se utiliza para la recepción de mercancías y el otro para la expedición del producto.

    Las características más importantes se derivan precisamente de esa especialización de muelles; ya que uno se puede utilizar, por ejemplo, para la recepción de productos en camiones de gran tonelaje, tipo tráileres, lo que obliga a unas características especiales en la instalación del referido muelles, mientras que otro puede ser simplemente una plataforma de distribución para vehículos ligeros (furgonetas), cuando se efectúa, por ejemplo, un reparto en plaza.

    Indudablemente este sistema limita la flexibilidad, obligando largo plazo a una división funcional tanto del personal como del equipo destinado a la carga y descarga de vehículos.

    El acondicionamiento ambiental suele ser más riguroso para evitar la formación de corrientes internas.

    2.5.3. Flujos en forma de T
    Éste lay-out es una variante del sistema en forma de U, apropiado cuando la nave se encuentra situada entre los viales, porque permite utilizar muelles independientes.

    2.6 Clasificación de los almacenes

    Cada almacén tiene una serie de características que los hacen diferentes y que sirven para su clasificación: 

    2.6.1. Según su relación con el flujo de producción
    a) Almacenes de materias primas: aquellos que contienen materiales, suministros, envases, empaques, etc.; que serán posteriormente utilizados en el proceso de transformación productiva. Ej: almacén de uvas vendimiadas.

    b) Almacenes de productos intermedios: aquellos que sirven de colchón entre las distintas fases de obtención de un producto. Ej: toneles para fermentar la uva.

    c) Almacenes de productos terminados: son los que se usan exclusivamente para almacenar productos del final del proceso de transformación productivo. Ej: botellas

    d) Almacenes de preparación de pedidos y distribución: su objeto es acondicionar el producto terminado y ponerlo a disposición del cliente. Ej: empaquetar botellas de vino. 

     e) Almacenes de materia auxiliar: sirven para almacenar repuestos, productos de limpieza, aceites, pinturas, etc. La demanda de estos productos suele ser relativa. 

    2.6.2. Según su ubicación
    a) Almacenaje interior: almacenaje de productos con protección completa contra cualquiera de los agentes atmosféricos. 

    b) Almacenaje al aire libre: carecen de cualquier tipo de edificación y están formados por espacios delimitados por cercas, marcados por números, señales pintadas, etc. 

    2.6.3. Según el material a almacenar.
    a) Almacén para bultos: el objetivo de este almacén reside en reunir el material en unidades de transporte y de almacén cada vez más grandes para aprovechar plenamente la capacidad de carga de un vehículo y así conseguir unos costes de transporte menores. 

    b) Almacenaje de granel: suele estar cerca del lugar de consumo debido a que su transporte es costoso. Es importante convertir el material en transportable y almacenable. Por ejemplo, el grano almacenado en un silo. 

    c) Almacenaje de líquidos: es un material específico de granel pero que puede ser transportable por tuberías. 

    d) Almacenaje de gases: requiere unas medidas de seguridad especiales por la alta presión, altas temperaturas o su inflamabilidad.

    2.6.4. Según su localización
    a) Almacenes centrales: son aquellos que se localizan lo más cerca posible del centro de fabricación. Están preparados para manipular cargas de grandes dimensiones.

    b) Almacenes regionales: aquellos que se ubican cerca del punto de consumo. Están preparados para recoger cargas de grandes dimensiones y servir mediante camiones de distribución de menor capacidad. 

    2.6.5. Según su función logística.
    a) Centro de consolidación: estos almacenes reciben productos de múltiples proveedores y los agrupan para servirlos al mismo cliente. Son muy habituales en industrias cuyos productos tienen una gran cantidad de componentes. El centro de consolidación produce ahorros por el uso de medios eficientes de transporte al agrupar envíos reduciendo los niveles de stock en el cliente.

    b) Centro de ruptura: tienen la función inversa de los centros de consolidación. Reciben la carga de un número reducido de proveedores y sirven a un gran número de clientes, con necesidades dispares. Reducen el número de contacto de los fabricantes con los clientes finales y el movimiento de los clientes que únicamente tienen que acudir a un centro de ruptura para recoger múltiples productos. La sencillez de estos dos sistemas hace que en la práctica, empresas con múltiples proveedores y múltiples clientes (como las de distribución) desagrupen las funciones pasando a tener un centro de consolidación para el aprovisionamiento y un centro de ruptura para la distribución.

    c) Centro de Tránsito: conocidos en ingles como CROSS-DOCK, son almacenes que no almacenan, sólo mueven productos.

    Cross Docking o Paso directo es la utilización de almacenes temporales para el movimiento de mercancías de una ubicación a otra, especialmente entre los muelles de carga y descarga. Ejemplo: Un Cross-docking típico es un muelle de carga de camiones donde el material es transferido de un camión a otro sin necesidad de ser almacenado.

    Con este modelo no son precisos los inventarios al tratarse de mercancía en tránsito. Este sistema se dirige sobre todo a las empresas de distribución, al permitirles recepcionar grandes volúmenes de pedidos para después clasificarlos, ordenarlos y agruparlos, minimizando el tiempo de preparación y envío al cliente sin generar inventarios.

    Ejemplo: Los almacenes de transporte urgente que son complicados de gestionar, permiten aumentar la eficiencia del transporte entre nodos y mantener altos niveles de servicios al cliente.

    d) Almacenes cíclicos o estacionales: Recogen una producción puntual para hacer frente a una demanda constante, o permiten resolver una demanda puntual frente a una producción más constante.

    e) Almacenes de custodia a largo plazo: Es el único de los almacenes analizados cuyo objetivo es estar lleno, sin importarle los costos de transporte, demanda o ritmos de producción.

    Ejemplo: Un almacén acondicionado para custodiar documentos y archivos. Los clientes reducen sus costes, recuperan espacio en sus oficinas y mejora la gestión de archivos. Externalizando la custodia de documentos y archivos, la empresa delega el cumplimiento de la Ley Orgánica de Protección de Datos.

    2.7 Sistemas de almacenamiento

    Principalmente se distinguen dos sistemas de almacenamiento: almacén caótico y almacén organizado.

    2.7.1. Almacén caótico
    Los almacenes caóticos son almacenes organizados por ubicaciones. Se les llama almacenes caóticos porque una determinada referencia de pieza puede estar ubicada en lugares diferentes y distantes entre sí; no es un almacén organizado en el sentido de que todas las referencias de un determinado tipo estén en una determinada zona, sino en el sentido de que en todo momento, a través de un sistema de información, conocemos la ubicación de las referencias.

    La gestión de almacenes caóticos es un requisito para las empresas que necesitan optimizar al máximo su espacio efectivo, y mejorar el rendimiento de su almacén. Una buena gestión de un almacén caótico permite al responsable del almacén tener un control total del material almacenado, su ubicación exacta, reubicaciones de los mismos y entradas y salidas de stock.

    Principio:
    → No existen ubicaciones preasignadas.
    → La mercancía se almacena dependiendo de la disponibilidad de espacio y/o criterio del encargado del depósito.

    Características:
    → Dificulta el control manual del depósito.
    → Optimización de la utilización del espacio disponible en el depósito.
    → Reducción del tiempo de almacenamiento de las mercancías.
    → Necesita utilizar sistemas de información electrónicos.

    2.7.2. Almacén organizado. 
    La característica de este almacén viene dada porque cada mercancía tiene un espacio definido. La mercancía puede ser localizada fácilmente pero se desaprovecha el espacio de almacenamiento ya que este no es ocupado por otra mercancía.

    Principio:
    → Cada referencia tiene asignada una ubicación específica en depósito y cada ubicación tiene asignadas referencias específicas.

    Características:
    → Facilita la gestión manual del depósito.
    → Necesita preasignación de espacio, independientemente de las existencias